viernes, 29 de agosto de 2008

Había una vez...

Refieren Los cronistas que recopilan cuentos absurdos que se encontraron este, titulado "Había una vez...", un día de lluvia torrencial, cuando la noche tapaba con su seda oscura, salpicada de escasas estrellas, la tierra mojada.

En realidad, ninguno de ellos asegura conocer la auténtica versión del relato, incluso, según fuentes escépticas, no existe una única forma para esta historia. Uno de los antólogos atestiguó, en una tarde bañada por el mal ron, que él poseía todos los capítulos de este cuento inconcluso. Sin embargo, famoso por sus verdades sesgadas, este compilador sufrió las burlas de su público de tercera fila.

Sea de cualquiera manera- a mí me resulta indiferente-, reproduzco una versión- parcial o absoluta- con el fin de que el lector prosiga la búsqueda del cáliz literario.

Había una vez un niño que, cuando despertaba por las mañanas, no era persona. Sus ojos se entreabrían en un dulce parpadeo bastante perezoso. Ciertamente, él pensaba, para qué levantarse otro día más, si no habría nada singular que protagonizar. De este modo, bostezaba, se daba la vuelta en la cama y continuaba durmiendo.

Un día- del que no tienen noticia concreta Los cronistas que recopilan cuentos absurdos,- el niño volvía a desperezarse. Se frotaba los ojos con los puños del pijama. Una y otra vez. Pero, en una de esas veces, se asustó: junto a él, en su camita, se hallaba una niña que observaba su despertar.

Ambos niños se miraron fijamente durante minutos. La escasa luz que entraba por las rendijas de la persiana les permitía captar con torpeza los rasgos del otro. Sin embargo, destacaban sus sonrisas, de blanca leche, y sus ojos, de sorpresa crecida.

A partir de aquella alborada, el niño se enfrentó gozoso al amanecer, junto a los susurros de la niña.

Los cronistas que recopilan cuentos absurdos discrepan en torno al colofón del relato. Unos confirman que la niña pertenecía a un sueño inacabado del varón. Otros, en cambio, otorgan al encuentro entre los infantes un carácter mágico. Los menos hablan de que estos, a su vez, fueron la fantasía onírica de un adulto, cansado del hastío vital. Y, finalmente, uno, bastante realista, dice que, simplemente, es un relato extravagante, como todos los que recoge su grupo de trabajo.

A ti

(Inspirado en el arte de Alejandro Dolina en sus Crónicas del Ángel Gris)

Melibea

martes, 26 de agosto de 2008

El Regreso

Mis Amigos, sepan disculpar mi incompleta presencia, pero este último mes, el mejor en lo que va de mi vida, lo dediqué a vivir nuevas e intensas aventuras que, seguramente, se verán reflejadas en este humilde espacio.

Les mando saludos y les dejo tres canciones que están relacionadas con ese gran río llamado Paraná, ya que en su ribera pasé momentos tan bellos.

boomp3.com

Boomp3.com

Boomp3.com


No es necesario decir a quién.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Hoy no le temo a la muerte



Saludos desde algún punto en el sur del mundo.