domingo, 15 de febrero de 2009

Sigo sin hacer otra cosa...

Miguel esperaba en el puerto. Era un sábado y se había levantado muy temprano. El barco atracaría a las 9 de la mañana.

Él esperaba en la sala de arribos, fumando, con un bolso que contenía todas sus cartas. Tenía, además, un diario en la mano, con algo debía distraerse en ese lugar que era de por sí inhóspito.

Desde hacía un año sólo pensaba en ella; pensaba: ¿cómo estaría ella?, ¿cómo sería volver a tocarla, a besarla?.

Unos niños jugaban a escasos metros, pero nada podía sacarlo de su mundo. Imaginaba las palabras que le diría. Ensayaba un discurso que corregía a cada segundo. Temblaba por la emoción.

Desde el fondo los pasajeros del barco aparecían con sus maletas y carros. Él transpiraba; el corazón le latía tan fuerte que creía que explotaría; las manos temblaban; los pelos estaban erizados; los cigarrillos se consumían uno tras otro.

Cada vez que una pasajera aparecía sentía una euforia desmesurada. Una tras otra bajaba. Una mujer morena se veía a lo lejos. No era ella. La euforia se convertía en decepción.

Estaba desesperado. ¿Qué haría al tenerla en frente? Temblaba. Ensayaba sus palabras.

Pasados varios minutos, entre la multitud apareció ella, hermosa, radiante, con las maletas en las manos; cruzó la barrera que los separaba.

No hubo palabras.

A ella.

Esta es la continuación de No Hago otra cosa... publicada el 22 de julio.


martes, 3 de febrero de 2009

Guillermo y chakira

Una joven estaba parada en una esquina, tal vez esperando un bondi.
Un muchacho se le acerca y le recita de memoria:
¡Qué bien se burla del dolor ajeno quien nunca sintió dolores. .. !
¿Pero qué luz es la que asoma por allí? ¿El sol
que sale ya por los balcones de oriente? Sal, hermoso sol, y mata de envidia
con tus rayos a la luna, que está pálida y ojeriza porque vence tu hermosura
cualquier ninfa de tu coro. Por eso se viste de amarillo color. ¡Qué necio el que
se arree con sus galas marchitas! ¡Es mi vida, es mi amor el que aparece!
¿Cómo podría yo decirla que es señora de mi alma? Nada me dijo. Pero ¿qué
importa? Sus ojos hablarán, y yo responderé. ¡Pero qué atrevimiento es el mío,
si no me dijo nada! Los dos más hermosos luminares del cielo la suplican que
les sustituya durante su ausencia. Si sus ojos resplandecieran como astros en el
cielo, bastaría su luz para ahogar los restantes como el brillo del sol mata el de
una antorcha. ¡Tal torrente de luz brotaría de sus ojos, que haría despertar a las
aves a media noche, y entonar su canción como si hubiese venido la aurora!
Ahora pone la mano en la mejilla. ¿Quién pudiera tocarla como el guante que
la cubre?

Ella mira asombrada: ¿Y eso?
El responde :William Shakespeare
Ella pregunta: ¿No te sabés una de Shakira?


Xmotion 3-02-09
A vos, que no te sabés ninguna de Shakira

Y para completar, la canción #1 Crush de Garbage, que fue parte del soundtrack de Romeo+Juliet, la peli esa con dicaprio, q es un insulto a Shakespeare, al cine y a la vida, pero la canción es buenísima.